lunes, 27 de enero de 2014

El bono, producto de renta fija

Un bono es un producto financiero de renta fija. Cuando lo compramos sabemos la rentabilidad que nos va a dar. Las empresas o países los emiten para obtener dinero con el que financiarse.

La rentabilidad de los bonos depende de la solidez del emisor, depende sobre todo de las probabilidades de que el emisor (ya sea una empresa o un estado), devuelva el dinero. Los bonos más seguros, y por tanto los menos rentables, son los emitidos por el Estado. Los bonos emitidos por las grandes empresas son ligeramente más rentables que los del Estado. Los bonos emitidos por empresas con problemas financieros, son calificados como “bonos basura”, ya que hay bastante riesgo de que la empresa no pueda devolver el dinero.

Los bonos son renta fija, por lo que su rentabilidad sueñe ser poca y si tenemos en cuenta la inflación, puede quedarse en prácticamente nada.

Los buenos pueden mantenerse hasta el vencimiento, en ese caso se recibe la cantidad acordada, en caso de que se venda antes del vencimiento la rentabilidad puede variar, ser más alta o más baja de la acordada, incluso puede ser negativa.