lunes, 7 de abril de 2014

El dividendo afecta a la cotización

Cuando una empresa paga un dividendo se produce una salida de dinero de la empresa, y se reduce el valor de la empresa en esa misma cantidad.

Supongamos que una empresa tiene un capital social compuesto por 1.000 acciones y cada acción cotiza a 20 euros al cierre de la sesión del día anterior al que va a pagar el dividendo. La capitalización de esa empresa es de 20.000 euros (20 x 1.000).

El balance de esa empresa está compuesto por una serie de fábricas, maquinarias, etc. y 5.000 euros en dinero líquido. Eso supone que en 20 euros por acción el mercado está asignando un valor de 15.000 euros al conjunto de fábricas, maquinaria, etc., lo que unido a los 5.000 euros que la empresa tiene en una cuenta bancaria hacen el total de 20.000 euros de capitalización bursátil.

La empresa va a pagar un dividendo de 1 euro por acción, por lo que tendrá que sacar 1.000 euros (1 euro x 1.000 acciones) de su cuenta bancaria para entregárselos a sus accionistas.
Por tanto, el día en que paga el dividendo la empresa tendrá en su balance las mismas fábricas, máquinas, etc. que tenía el día anterior pero en su cuenta bancaria sólo quedarán 4.000 euros, ya que los otros 1.000 acaban de ser entregados como dividendo a sus accionistas. La teoría dice que la empresa debería empezar a cotizar el día en que paga el dividendo a 19 euros (20 euros del cierre anterior – 1 euro pagado como dividendo = 19 euros). En la práctica no es tan exacto porque el precio inicial de cotización se determina según las órdenes de compra y venta que haya en el mercado en el momento de comenzar la sesión. Aproximadamente sí se descuenta el dividendo en el inicio de la sesión, pero no con total exactitud.

Para un inversor de corto plazo no supone un beneficio inmediato comprar la acción el día antes de cobrar el dividendo y venderla al día siguiente después de haberlo cobrado. Puede ganar dinero con la operación, o no, dependiendo de otros factores pero no es la ganancia segura que podría parecer a simple vista. Sin embargo para un inversor de largo plazo tiene ventajas invertir en empresas que paguen dividendos crecientes de forma regular.